Unas bulerías no habrían aportado menos
El poder de la
música en el cine es indiscutible, siendo capaz de ensalzar escenas hasta el
punto de mitificarlas, aportándole ese valor añadido que no se puede expresar
en imágenes. Algunas bandas sonoras han llegado a hacer Historia, ganándose una identidad propia y relegando a la película a un segundo plano.
En el caso de “Alabama Monroe”, el Bluegrass prevalecerá, mientras lo demás se
desintegra por méritos propios.