Delitos y bufandas
Pocas veces un
director habrá buscado que sus películas carezcan de estética, mediante el uso de recursos generalmente aceptados como torpes o directamente
considerados erróneos, sin que todo ello se convierta en el epicentro de la propuesta. Hong Sang-soo
(The day he arrives, 2011; En otro país, 2012) parece seriamente decidido a
basar sus planteamientos en la precariedad visual y la sencillez más absoluta, adoptando el “antiestilo” como sello de identidad y centrando toda su atención (y, forzosamente, también la del público) en la historia a relatar.