Últimas entradas

Mostrando entradas con la etiqueta Thomas Newman. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Thomas Newman. Mostrar todas las entradas

Análisis en formato audio




Todo apunta a que la etapa Daniel Craig llega a su fin, y Spectre (2015) parece ser su última incursión en el famoso espía. Sam Mendes repite en la dirección, tras la exitosa Skyfall (2012), y entrega una reinvención del personaje en clave oscura. Menos acción de la esperada y más desarrollo interior en una obra que ha dividido a la crítica internacional.




Análisis en formato audio



La Guerra Fría según Steven Spielberg. El mítico director estadounidense entrega una nueva obra, tres años después de otra revisión histórica, Lincoln (2012). El puente de los espías (2015) combina thriller con tramas políticas en una historia que se aleja de la espectacularidad habitual del cine de espías. 




Si Spielberg te apasiona y esto no es suficiente para ti, también tengo en oferta los siguientes objetos de lujo:




Texto para Cinema Ad Hoc




Comparto la cobertura del pase de prensa para Cinema Ad Hoc de El Puente de los Espías (2015), la nueva película de Steven Spielberg. Guerra Fría, espías y una trama que huye de la tensión para relatar los tejemanejes políticos alrededor de un intercambio de prisioneros.





Y siempre puedes echarle un ojo a la versión reducida:




O a la versión en audio del podcast Críticas Sobre La Marcha:

El Puente de los Espías (2015) - Steven Spielberg



Lo nuevo de Steven Spielberg continúa la línea de su anterior trabajo, Lincoln (2012). El Puente de los Espías (2015) construye un retrato desmitificador de la política de los ideales y las buenas intenciones, y la convierte en un mercado de intereses, influencias y manipulación. La mirada inocente desaparece y el héroe de acción cambia el látigo por el maletín. Eso sí, todo esto de una manera muy gruesa, con pocos matices. A la historia se la ve venir, y, si bien sorprende para muy bien con sus toques de humor absurdo -probable influencia de los guionistas, los hermanos Coen-, no esconde el bando al que pertenece. Nada nuevo en Spielberg, del que, por otro lado, lo más interesante siempre ha sido su talento para la narración en imágenes y el excelente pulso con el que maneja sus historias.


No te la puedes perder si:


-te interesa un cine de espías que deja de lado la acción y la espectacularidad.
-amas a Tom Hanks, que nuevamente está excelente.


Y, si lo tuyo es el audio, te recomiendo el capítulo que le he dedicado a esta película en el podcast Críticas Sobre La Marcha:

MENDES SÍ SE SALE DE LO ESTABLECIDO


Una vez más, Sam Mendes reflexiona sobre el que se ha convertido en el tema central de su filmografía: la apariencia como modo de vida. Al igual que en su obra más aclamada, “American Beauty”, vuelve a tomar el concepto de familia y de Sueño Americano como núcleo central del relato, sirviendo de base para mostrar el lado más sucio de lo aparentemente limpio, aunque, en este caso, en tono dramático. 

La acción se desarrolla en la década de los 50 en EE.UU., y habla sobre cómo el Sueño Americano atrapa a sus personajes, les marca el camino a seguir y les impide escapar de su inevitable destino (con mayor énfasis en las mujeres). Se trata de personas infelices, con vidas acomodadas, pero vacías, y que se ven forzados a engañarse a sí mismos y aparentar, para poder seguir adelante, siendo tachados de locos aquéllos que se salgan de lo establecido. Destaca la pareja protagonista, con unos soberbios Leonardo DiCaprio y Kate Winslet, apoyados por un destacable elenco de secundarios, entre los que sobresale el jugoso papel de Michael Shannon, una especie de conciencia social, capaz de deshacerse de todos los convencionalismos y espetar a la cara las miserias de cada uno.


El estilo del director británico camina con firmeza por los estándares del cine clásico, destacando el trabajado y estilizado diseño de cada uno de sus planos, cargados de simbolismo e impregnados de sensaciones; pero es especialmente notorio el juego que establece con sus propios planteamientos formales, otorgando detalles de pura modernidad, como queda patente en el llamativo uso de las elipsis, especialmente en el inicio de la película. Éstas, en conjunción con un inteligente montaje, establecen constantes comparaciones entre el pasado y el presente, tan sutiles como contundentes. Todo ello, sumado a su bellísima y minimalista banda sonora (a cargo de un Thomas Newman tan maravilloso como incapaz de innovar en su obra), consigue potenciar el contenido de la historia, logrando un resultado maravilloso.


Como último apunte, llama la atención que la película cierre con una escena de claro tono cómico, protagonizada por una pareja de secundarios. Sin desviarse del rumbo y dándole una capa más de profundidad, vuelve a jugar con los esquemas del cine clásico. Otro toque de genialidad. Otro toque de revolución.



Nota: 9.